Alicia Bárcena Ibarra, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, informó que la empresa Ferromex, subsidiaria de Grupo México, deberá entregar un plan ambiental tras el incidente del tren de carga con cobre e hidróxido de sodio (NaHS), en el tramo Cananea–Agua Prieta, en Cuauhtémoc de Naco, Sonora, pues se aplicaron acciones inmediatas de contención para reducir la dispersión del producto por lo que se determinó la clausura total temporal de la zona.
Dicho plan abarcará tres kilómetros del cauce afectado por lo que, con base en sus resultados, este programa de remediación estará sujeto a la evaluación y aprobación de la autoridad ambiental.
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"También impuso medidas de urgente aplicación para el retiro de los vagones accidentados y de la infraestructura ferroviaria contaminada, así como la implementación de acciones adicionales de contención y limpieza y la presentación de evidencia documental y fotográfica que acredite el cumplimiento de las acciones", señaló Bárcena Ibarra.
Accidente ferroviario en Sonora. Foto: Cuartoscuro
El percance, ocurrido el pasado fin de semana, involucró a tres góndolas que transportaban aproximadamente 240 toneladas de concentrado de cobre y un carro tanque con 72 mil litros de hidrosulfuro de sodio (NaHS), de los que aproximadamente 70 mil 300 litros se derramaron sobre el cauce de un arroyo con afectación a una zona de 1.7 kilómetros cuadrados.
En ese contexto, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) delimitó una superficie de 5 mil 207 metros cuadrados impactada.
La zona potencialmente dañada será determinada con estudios de caracterización ambiental. Asimismo, la Profepa realizó monitoreos aéreos con drones sobre 10 kilómetros del cauce del arroyo; no se obtuvo evidencia superficial del derrame, pero no se descarta la presencia de contaminantes.
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"El concentrado de cobre ya fue retirado en su totalidad. Como parte de las acciones de inspección y vigilancia, la Profepa, en coordinación con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), hizo recorridos de campo, muestreos de suelo y de biota para determinar el alcance de las consecuencias. Se tomaron ocho muestras de suelo por duplicado en distintos puntos, así como 18 de artropodofauna en cinco puntos", destacó la funcionaria.
El proceso de descontaminación del carro tanque para su posterior retiro del sitio continúa, por lo que inspectores de la Profepa han estado permanentemente en el sitio para las tareas de evaluación: constataron que la empresa recogiera el cobre derramado, que retirara el suelo natural mezclado con el compuesto vertido y que llevara a cabo el trasvase de mil 700 litros de hidrosulfuro de sodio que quedaron dentro del tanque accidentado.
Adicionalmente, se hizo una inspección complementaria para verificar el correcto almacenamiento del concentrado de cobre y del suelo contaminado.
Foto: Cuartoscuro
El derrame ocurrió la madrugada del 26 de julio, cuando varias unidades de un tren de Ferromex se descarrilaron en las inmediaciones del rancho Potrero El Cobre, en el ejido Cuauhtémoc. De acuerdo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la fuga del químico —cuya fórmula molecular es NaHS— derivó en una "emergencia ambiental".
María Julieta Lamberti, directora de la unidad de investigación del Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER), señaló que este consorcio acumula un historial de malas prácticas laborales, ambientales y de derechos humanos.
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"Este derrame de uno de los vagones de sus trenes no es algo casual ni un accidente aislado. Nosotras [PODER] hemos documentado más de 20 tragedias, accidentes, impactos a los derechos humanos, ambientales y laborales provocados en distintas operaciones de Grupo México, tanto en sus mineras como en sus otras empresas como es Ferromex", detalló Lamberti.
Tras el reporte del descarrilamiento, la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa) informó que personal de la Coordinación Estatal de Protección Civil, cuerpos de emergencia y representantes de las empresas involucradas acudieron al lugar. Hasta el momento no se reportan personas lesionadas.
Por su parte, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) realizó monitoreos y tomas de muestras en agua y suelo para evaluar los posibles daños ecológicos, mientras las autoridades de los tres órdenes de gobierno coordinan las investigaciones.
En su informe preliminar, la Profepa indicó que "el derrame no representa un riesgo inmediato para la población". No obstante, aclaró que "continuará con las diligencias de inspección para determinar la magnitud de los daños ambientales y, en su caso, ordenar las medidas de urgente aplicación e iniciar las acciones legales y administrativas que correspondan conforme a la legislación ambiental vigente".