Por Luis Jaime Acosta
BOGOTÁ, 7 ago (Reuters) - El abogado y empresario Abelardo De La Espriella, un derechista sin experiencia política, asumió el viernes la Presidencia de Colombia, impidiendo la continuidad de la izquierda en el poder, con la promesa de imponer mano dura contra los grupos armados ilegales, el narcotráfico y el crimen.
De La Espriella, apodado 'El Tigre' por sus seguidores, lideró la derecha radical con una narrativa nacionalista, mostrándose como un salvador capaz de recuperar la economía y el bienestar del país, lo que le permitió vencer en la segunda vuelta a su rival de izquierda Iván Cepeda, apoyado por el saliente presidente Gustavo Petro.
De La Espriella responsabiliza de los problemas del país a Petro, quien impulsó sin éxito negociaciones de paz con grupos armados ilegales para poner fin a seis décadas de conflicto.
"Colombia atraviesa sus horas más oscuras. Al final del día no es una batalla entre el heredero Iván Cepeda y yo, es una batalla entre el totalitarismo y la democracia, entre el pasado y el futuro, entre el estatismo y la libertad económica", dijo De La Espriella en una entrevista con Reuters.
"Me voy a atrever a hacer lo que hay que hacer en el marco de la Constitución y la ley para salvar y reconstruir a Colombia. Se requiere carácter, ardentía, valor y determinación, y soy el tigre para eso", afirmó el líder del movimiento Defensores de la Patria, quien en campaña aseguró financiar sus giras y concentraciones con recursos propios, sin apoyo de grupos económicos ni partidos políticos.
Reuters no pudo verificar independientemente el origen de los fondos de su campaña.
COMPARACIONES CON BUKELE
El nuevo presidente de Colombia en ocasiones usa gafas de sol y relojes de lujo, lo que, sumado a su estilo retórico y a una barba bien delineada, ha generado comparaciones con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien bajo una fuerte política de seguridad ha detenido a más de 90.000 personas, generando críticas de organizaciones de derechos humanos.
Aunque niega imitar a Bukele, su plan de gobierno incluye la construcción de 10 megacárceles con estrictos sistemas de seguridad.
De La Espriella, de 48 años, saluda al estilo militar en eventos y en su publicidad, aunque no ha pertenecido al Ejército.
"En mi gobierno no va a haber procesos de paz. Bandido que no se someta será dado de baja, como corresponde al derecho", advirtió. "Y si se somete tendrá que ser encarcelado en una cárcel de verdad."
Sus rivales le cuestionan haber representado como abogado a controvertidos personajes como Alex Saab, quien enfrenta cargos en Estados Unidos por supuesto blanqueo de capitales en favor del gobierno del derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro, así como a personas vinculadas a escándalos de corrupción, desfalcos financieros y grupos paramilitares de derecha.
De La Espriella argumenta que fueron relaciones profesionales entre abogado y cliente que no implicaron complicidad ni delito alguno.
El emporio empresarial del presidente, casado y padre de cuatro hijos, incluye marcas de vinos, rones y ropa masculina, un restaurante en Miami e inversiones en ganadería, construcción y bienes raíces.
Pero el medio de periodismo investigativo La Silla Vacía encontró que en 2024 muchas de sus empresas fueron liquidadas, estaban endeudadas o registraron pérdidas en conjunto, mientras que su firma de abogados fue su actividad más rentable.
De La Espriella, quien creció en la ciudad de Montería, en el norte del país, es amante del vallenato, un género musical caribeño, e incursionó en la música como tenor, interpretando clásicos italianos.
(Reporte de Luis Jaime Acosta)